viernes, 17 de abril de 2009

TEÓRICO SAN ISIDRO, 8/4/09


Freud indaga los fundamentos de la socialidad, tomando como referencias dos instituciones, iglesia y ejército. Da cuenta de la naturaleza psíquica de lo que otros autores de época describieron en relación a las masas proponiendo su tesis del amor.

1) La Libido la plantea como factor de cohesión de las masas. Es la respuesta al interrogante ¿que es lo que enlaza a los individuos entre si?

Contextualicemos muy someramente las concepciones occidentales del término amor.
Occidente en tanto confluencia de la cultura griega con la judeo- cristiana, plantea dos concepciones de amor diversas: la del Eros griego que acentúa el deseo, el cultivo del placer y la del ágape cristiano, que acentúa la acción de dar, la ética de la ternura.

La concepción platónica expuesta en el Banquete, identifica amor con deseo y deseo como carencia. Solo podemos desear aquello que carecemos, afirmaba Sócrates. El amor es signo de una falta, de una penuria fundamental. Esto es retomada por Schopenhauer, Sartre, el psicoanálisis, en general, a diferencia de Spinoza quien asoció el amor con el deseo, pero entendió el deseo como presencia, alegría.

Los antiguos griegos representaban al dios Eros como un niño ciego, sordo, caprichoso, ya que ama tan pronto como deja de hacerlo, y es pasional por oposición al pensamiento reflexivo. En la mitología griega el amor se asimila a una pasión, como la ira, la envidia, la alegría. Las flechas de Eros fulminan con la instantaneidad de un relámpago. Los griegos oponían la categoría pasión en tanto alteración del alma que se siente pasivamente (de allí deviene la palabra paciente o patología) a la de la acción. Como el enfermo, el enamorado-apasionado sería víctima de una acción externa a sí mismo, compuesta por fuerzas que escapan a su control.

Esta tradición filosófica de ubicar al amor en las esferas de las irracionalidades ha hecho que desde las ciencias sociales, incluso los mismos filósofos, hayan visto con demasiados miramientos, la reflexión sistemática sobre el amor. Pero para Freud parece que esto no constituyó obstáculo alguno.

“Por eso opinamos, que en la palabra amor con sus múltiples acepciones, el lenguaje ha creado una síntesis enteramente justificada y no podemos hacer nada mejor que tomarla por base también de nuestra elucidaciones y exposiciones científicas. Cuando se decidió a hacerlo el psicoanálisis desató una tormenta de indignación (…) pero su concepción ampliada del amor no es una creación novedosa…”Allí Freud alude al Eros de Platón y al amor planteado por el apóstol San Pablo en términos de caridad (ágape) en su carta a los Corintios.

Con el cristianismo el amor se convierte en el valor supremo, la más elevada exigencia, es el acto personal de una libertad.

La consideración del amor como un fenómeno de irracionalidad hizo que desde Occidente se anudara amor y sufrimiento. Los estoicos, por ello, proponían extirparlo de raíz, destacando, los más extremos, una ética de la insensibilidad.

También encontramos el mito griego de Aristófanes del andrógino, la “media naranja” en términos contemporáneos. Originariamente los seres humanos eran dobles y de tres clases: machos, hembras, y andróginos. Embuídos en su fuerza, amenazan a los dioses por su poder, por lo que Zeus decide, tanto para castigarlos como para debilitarlos, cortarlos en dos. Desde entonces, y así se explica el amor, cada cual vive buscando su mitad perdida, alusión a que solo una y única persona nos completa.

En el nacimiento del amor, inspirado por Diotima y uno de los mitos más cortos de la obra de Platón, Eros es hijo de Poro (el Recurso) y Penía (la Pobreza) Todo transcurre el día del nacimiento de Afrodita; no es hijo de Afrodita como muchos relatos mitológicos señalan, sino que nace bajo el signo de la belleza. Hereda de sus progenitores, una mezcla afortunada: pobre en bienes materiales pero rico en recursos potenciales, no tiene nada pero quiere mucho. Está y conoce su miseria, pero quiere salir de sí mismo tendiendo hacia el saber, la belleza y la fecundidad.

El “amor cortés”, que surge en la Edad Media, es la revalorización de la pasión de amor en contrapartida del ascetismo cristiano. Es el amor desdichado que cantan los trovadores, el romanticismo, en fin, me animaría a afirmar el de nuestros tangos, aunque las figuras masculinas encarnadas en los malevos, cafishios, fiolos, no son exactamente corteses para con sus damiselas criollas, ni ellas demasiado contemplativas a sus demandas de amor

Retomaríamos el Amor Cortes y un nombre posible del contemporáneo denominado por Zygmunt Bauman, Amor Líquido, en la clase de idealización.

Ensayemos entonces con esta premisa: vínculos de amor(o, expresado de manera más neutra, lazos sentimentales) constituyen también la esencia del alma de las masas.”(para Freud oculto tras el biombo de la sugestión)

La resignación de lo individual en la masa, para acordar con otros, solo puede estar motivada por la necesidad del sujeto”movido por amor a ellos, por causa de su amor a otros”

Recordemos que Freud mantiene siempre el carácter sexual de la libido y descarta toda posibilidad de una teoría monista. Este debate en parte, impulsó en su oportunidad, su texto “Introducción del narcisismo”, como respuesta teórica a Jung.

Plantea entonces dos modos de catexis: libido del yo o narcisista y libido objetal. Desde esta línea intentará responder a los interrogantes tales como ¿Porqué la intolerancia desaparece en la formación de masa ya sea temporaria o duraderamente? ¿Qué lleva a que se practique un trato de pares entre los integrantes de la masa, se respete la especificidad del otro, no haya rechazos u hostilidades?

“una restricción así del narcisismo solo puede ser producida por este factor: una ligazón libidinosa con otras personas. El amor por sí mismo no solo encuentra más barrera que el amor por lo ajeno, el amor por los objetos”.

2) Desde el punto de vista libidinal, es Libido narcisista el modo de catexia desplegado por los integrantes en las masas en los vínculos que establecen. Es la respuesta a ¿Por qué desaparece la hostilidad en las masas? asociado al narcisismo de las pequeñas diferencias.

3) Desde el punto de vista pulsional, se trata de Pulsiones sexuales de meta inhibida, que suponen un destino particular de la pulsión, la sublimación y se acompaña de mecanismos defensivos de formación reactiva. Es el fundamento que da cuenta del sentimiento social.

4) Dos enlaces libidinales coexisten y son cualitativamente diferentes si nos detenemos a analizar la Iglesia y el Ejército: uno se liga a la relación de todos con el conductor; otro, se liga a la relación entre pares. Cada enlace intersubjetivo, se corresponde con un proceso psíquico inconsciente determinado.

5) Por ello, desde la dinámica intrapsíquica, en cada uno de los integrantes de la masa lo que se despliega es la Idealización, de cada uno y todos en relación al conductor, cuya representación es internalizada en el Ideal del Yo- y la Identificación, de todos los integrantes de la masa entre si. La identificación es la respuesta a si ¿Existen además, otros mecanismo de ligazón afectiva, además de este tipo de investidura de objeto?

6) El líder es condición de masa; Freud parte de esta premisa y refiere que tiene lugar el mismo espejismo para ambas instituciones: el jefe ama a todos por igual, y de esta ilusión depende todo.

Cita 1

José Ingenieros, médico y sociólogo argentino, en “El Hombre mediocre”, 1911, distingue dos tipos de naturaleza humana, la del hombre mediocre y la del idealista. Dirá en relación a la ilusión y los ideales:
“Los hubo y los habrá siempre. La imaginación los enciende en continuo contraste con la experiencia. Los hechos son puntos de partida; los ideales son faros luminosos que de trecho en trecho alumbran la ruta…” “Un Ideal es un punto y un momento entre los infinitos posibles que pueblan el espacio y el tiempo…” “A medida que la cultura humana se amplía, observando la realidad, los ideales son modificados por la fantasía. Experiencia e imaginación siguen vías paralelas. La hipótesis vuela; el hecho camina. Por eso, el ideal, tiene prácticamente el valor de una realidad. Las ilusiones tienen tanto valor como las verdades más exactas” “La imaginación despoja a la realidad de todo lo malo y la adorna con todo lo bueno. Los ideales son pre construcciones imaginativas de la realidad que deviene”.
“Un ideal colectivo es la coincidencia de muchos individuos en un mismo afán de perfección. Cada era, siglo o generación, puede tener su ideal. Cada ideal puede encarnarse en un genio.
Todo ideal toma su fuerza de la Verdad que los hombres le atribuyen: es una fe en la posibilidad misma de la perfección. No es un fin, sino un camino. Es relativo siempre, como una creencia”.
“El ideal es un límite: toda realidad es una dimensión variable que puede acercársele indefinidamente sin alcanzarlo nunca. Por mucho que lo variable se acerque a su límite, se concibe que podría acercársele más”.

Cita 2

El filósofo rumano Emile Cioran en “Genealogía del fanatismo” dice:
En sí misma, toda idea es neutra o debería serlo, pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias: impura, transformada en creencia, se inserta en el tiempo, adopta figura de suceso: el paso de la lógica a la epilepsia se ha consumado…así nacen las ideologías, las doctrinas, las farsas sangrientas. Idólatras por destino convertimos en incondicionados los objetos de nuestros sueños e intereses La historia no es más que un desfile de falsos absolutos (…) incluso cuando se aleja de la religión el hombre permanece sujeto a ella: agotándose en forjar simulacros de dioses, los adopta después febrilmente: su necesidad de ficción, de mitología, triunfa sobre la evidencia y el ridículo. Su capacidad de adorar es responsable de todos sus crímenes: el que ama indebidamente a un dios, obliga a otros a amarlo, en espera de exterminarlos si rehúsan. ..”
“En cuanto rehusamos admitir el carácter intercambiable de las ideas, la sangre corre…” “un ser poseído por una creencia y que no buscase comunicársela a otros es un fenómeno extraño a la tierra…” “el fanático es incorruptible: si mata por una idea, puede igualmente hacerse matar por ella; en los dos casos, tirano o mártir es un monstruo.

Cita 3

Hay críticos literarios que distinguen las “novelas de dictaduras” de “las novelas de dictadores” describiendo a las primeras, como escritos de autores latinoamericanos de adoctrinamiento, alineamiento de lectores, plagados de panfletismo y a las segundas remitiéndolas a una armoniosa conjunción entre estética y contenido político o denuncia social, que se ciernen tanto a la figura del dictador como a los vínculos que mantiene con sus liderados.
Tomaría con recaudos la afirmación anterior. Los críticos de arte (y otras variedades, como los psicólogos televisivos) siempre exigen de nuestra parte, una escucha alerta (mas que atenta) Solo remitiéndonos a la lectura de estos libros podríamos evaluar si esta distinción es o no un falseamiento y realizar por nosotros mismos nuestra propia apreciación crítica

“El Otoño del Patriarca”, de García Márquez, ejemplificaría la llamada “novela de dictadores “. El Patriarca, (incluyan en este término toda la metonimia de palabras posibles que consideren, sea tirano, caudillo, macho latino, proto-padre) es un dictador caribeño, bicentenario, sin nombre, como tampoco lo tiene la isla que gobierna, isla que da a una extensa llanura dado que el mar lo vendió por chirolas a los gringos. El pueblo intermitentemente, irrumpe en su palacio para corroborar su muerte (que nunca tiene lugar)Es hijo de padre desconocido y a su vez, padre de centenares de hijos a los que no reconoce. Apegado a su santísima (para él) y prostituta madre, (profesión de la señora) rapta y viola mujeres a su antojo, aun cuando los personajes femeninos en esta novela, grafican a la perfección la expresión de esa madre griega: “los hombres son la cabeza pero las mujeres, el cuello y los hacemos girar adonde queramos…”Vive en un palacete con zoológico, atestado de gallinas y sobre todo vacas ( el hombre es ganadero) que invaden todos los espacios, aun el balcón presidencial, para contemplar el atardecer.

El miedo constante del Patriarca a perder el poder, su frustración y soledad, se respira en toda la obra, casi como castigo perpetuo por su eterna tiranía. Se establecen lazos religiosos, místicos entre el tirano y su pueblo, caracterizados por el miedo, el amor, la sumisión. Ahora bien; no todos se someten. Estos personajes que se rebelan, son una tentativa de desmitificar el otorgamiento al Patriarca de ser todopoderoso, aunque los desenlaces de aquellos sea que terminen descuartizados, degollados o cocinados.
Hasta aquí, el contenido, parte de la trama.

La producción literaria de G. Márquez se inscribe en el “realismo mágico”, (lo fantástico, lo real maravilloso, según otras denominaciones) género literario asociado a lo que es el surrealismo en las artes visuales. La expresión literaria elegida por el autor, no es ajena al contenido. García Márquez quiso indagar en “más razones que la del dictador y más voces que la suya”, el monólogo de las muchedumbres enfrentado al monólogo solitario del tirano. Por ello, su narración trasciende las puntuaciones y reglas gramaticales Se trata de oraciones largas, con cambios de verbos y personas en una misma frase, donde coexisten todos los puntos de vista. Así lo explica García Márquez:
http://www.sololiteratura.com/ggm/marquezhoja.html





martes, 14 de abril de 2009

Adios, texto de la Prof. Noemí Acursi

“Con los ojos de la despedida os vi aquel día, cosas de nuestra vida.
Con ojos de la despedida, la casa estaba vacía en la hora de la despedida
y sin embargo quedaban las cosas de nuestra vida”
Alaide Foppa

El grupo como tal no existe es pura ficción, el grupo es creación humana, es una construcción, su
realidad es virtual, imaginaria: “Un conjunto de individuos que generan un imaginario que revierte sobre los mismos y los produce como grupo”, una red de relaciones estructurándose. ¿Cómo objetivar el fenómeno? Lo inefable de los grupos lo expresaba de esta forma. “El espacio grupal, espacio amenazado siempre por su inestabilidad, por su evanescencia, por el mito de la familia como grupo y del grupo (Ideal), como una gran familia, aquel espacio y tiempo ucrónico y utópico donde nada faltaba, aquel paraíso perdido donde estaba todo al alcance de la mano.

Cuando algo termina, muchas cosas suceden, la muerte es lo que le da significado a la existencia, la importancia del punto final, que me marca un horizonte, un camino, reside en su potencialidad para resignificar el proceso recorrido. Esto lo hemos aprendido de los lingüistas quienes nos dicen el como el lugar, el momento y la modalidad de dicha puntuación genera textos y significaciones muy diversas, más aún hasta que el punto final no sea puesto no podremos decodificar su sentido.
La pérdida del grupo real se transforma en la incorporación de un objeto bueno que nos instrumenta para futuras experiencias, cada sujeto ganaría para sí al grupo. El cierre entonces, lejos de traducirse en encierro, transmitiría la idea de contención: cerrar bien como continente de ese contenido que es el grupo, esa envoltura grupal que los mantiene juntos, primero como continente y después como límite necesario frente a las ansiedades y emociones que ha movilizado el proceso. El cómo del cierre, puntúa, marca, punto final-broche de oro.

Los procesos de desprendimiento instauran irremediablemente procesos de duelo en la experiencia subjetiva.

El grupo como objeto libidinal, su pérdida acarrea el retorno de lo ahí depositado, como duelo, como proceso de elaboración. La identificación como proceso estructural de la constitución de un sujeto es la experiencia de un constante desprendimiento, el duelo es también estructural, si bien se pierde el objeto también algo permanece, ahí somos en los restos y desprendimientos que fundan nuestra historia. Freud en su texto “Duelo y melancolía”(1917) nos dice que el duelo “Es la reacción frente a la pérdida de una persona amada, o de una abstracción que haga sus veces, como la patria, la libertad, un ideal etc.”. En este sentido decimos que es una reacción que implica un proceso de elaboración y dentro de ese proceso es muy importante significarlo, simbolizarlo. Al cerrar una historia se abre la posibilidad de una auténtica experiencia, es decir de poder provocar un extrañamiento frente a los hábitos, las costumbres.

Decir adiós, precisa un ritual que es una necesidad ancestral, en nuestra época parecería no haber oferta de significaciones sociales que propicien la inscripción de una pérdida, lo que se ofrece en cambio es una desmentida de los duelos. En su Antígona Sófocles nos advertía que si un cuerpo no se entierra con rituales devendrá la tragedia, También Albert Camus en “La peste” decía que una manera fácil de conocer la ciudad, es indagar como se trabaja, como se ama y como se muere en ella. Junto con las ceremonias de duelo también dejaron de tener importancia los carnavales, las fiestas, las mascaradas ya nos decía Joan Manuel Serrat en Fiesta: “En la noche de San Juan como comparten su pan su mujer y su galán, gente de cien mil raleas”... “Por una noche se olvidó que cada uno es cada cual”...

Cuando hablamos de duelo no nos referimos solamente a la pérdida de un ser querido, sino también duelo por no ser quien uno habría deseado, duelo por no ser más objeto para el goce del otro, el duelo por no saberlo todo, por la falta de certezas, que implica una renuncia narcisista de ya no ser “Su majestad, el bebé.¿ Cómo tendrá que vivirse el vínculo grupal para que la separación sea posible? Al parecer los grupos eventualmente actúan la capacidad de traicionar, de romper la alianza, el pacto, habrá que asumir que la fuerza que agrupa lleva el germen de su propia destrucción, Eros, libido que cohesiona, Thánatos, pulsión de muerte que destruye. Como diría Schopenhauer “Los puercoespines se congelaban y a pesar de eso ninguno soportaba una aproximación íntima de los otros”. Entre la atracción y la repulsión, entre la amistad y la hostilidad terminan por encontrar la distancia conveniente. Esto es el proceso grupal, para separarse tuvieron que estar juntos (alienación-separación).

El elemento del duelo asociado con la despedida: el alivio que proporciona la retirada de una situación que nos demanda distintas cosas, ante todo la inversión libidinal y este alivio es como recobrar la parte nuestra ofrendada para ser parte, una vuelta o retracción egoísta que deja como ganancia secundaria una sensación de liberación, entonces el proceso que de alguna forma culmina al grupo es justamente la separación, entendida como renuncia, pero también como pérdida, desprendimiento. Para Enrique Pichón Riviere todo se inicia con una pérdida, con un objeto que cae “La necesidad es el fundamento motivacional del vínculo” en este sentido, el ser humano es un ser que nace incompleto, su tarea es la recreación de un estado mítico de completud, porque siempre estará presente la primera pérdida, la primera muerte que tratamos de conjurar con todos los medios son ansiedades que nos permiten conjurar “la nada”, “el vacío” algo de la mirada y de la voz habrá de perderse para proseguir el proceso de constitución de una subjetividad que logre acceder al registro simbólico del lenguaje, esto se recrea en el espacio grupal, algo de la mirada y de la voz habrá de perderse para poder trabajar, trabajarse.

Ante la experiencia del fin, algo inicia, es el desprendimiento a veces traumático del ser indefenso arrojado al mundo, en el que la inscripción originaria se activa para regresar al paraíso perdido, madre-bebé uno por siempre y para siempre.

Tomar conciencia del fin, de un cierre como experiencia que nos ata a lo finito, a las leyes del mundo humano, significación del morir para poder significar la vida. Franz Kafka decía “Todo aquello que se mueve, tiene una meta, alguna actividad por la cual perece”.
Lo inmortal, la eterna juventud del “Retrato de Dorian Grey” nos remite a lo quieto, lo inmóvil, lo estereotipado, la negación del tiempo que transcurre, lo que vuelve siempre al mismo lugar.
Adiós de este espacio, de este tiempo, de este grupo, volver a construir nuevos contratos, nuevas alianzas pero con la huella, la marca de esta representación grupo, como ese espacio transicional que no es ni del sujeto ni del grupo, ese intermedio que nos posibilitará la búsqueda de nuevos espacios grupales.

Lic. Noemí Acursi
(Este artículo lo armé para trabajar con los alumnos de mi comisión el último día de clases.)

domingo, 5 de abril de 2009

TEÓRICO 2, S. ISIDRO, 1/3/ 2009
El estudio de las masas comenzó a finales del siglo XIX, en Francia e Italia, países que sufrieron magnicidios y motines anarquistas. Tal estudio no tuvo como origen la curiosidad intelectual, sino el miedo que infundían las masas. Este miedo fue consecuencia natural de los acontecimientos históricos, sociales, políticos y económicos de los dos siglos anteriores, el período comprendido entre la Revolución Francesa en 1789 y la I Guerra Mundial de1914,caracterizado por un gran número de huelgas y rebeliones en los principales países europeos, que alcanzaron su punto culminante en la Revolución Rusa de 1917. En Europa se produjo un aumento demográfico, consecuencia de la revolución industrial. Grandes masas de personas se trasladaban desde el mundo rural hasta las grandes ciudades, donde podían encontrar empleo debido al gran número de mano de obra que necesitaba la industria. Las clases bajas comenzaban a entrar en la historia, cosa que no habían hecho antes.
Los primeros estudiosos de las masas pertenecen a los estratos más altos de la sociedad que veían en las masas una amenaza, por ser irracionales y peligrosas. Las masas constituían una amenaza para la esfera pública de la sociedad.
Con el objetivo de conceptualizar las masas, se hace necesario distinguir entre esta forma de agrupamiento y otras, como son, los grupos y las sociedades. Grupos, masas y sociedades son tres diferentes manifestaciones de agrupamiento social. Los fenómenos de agrupamiento son directamente observables en la realidad social; esto es, su existencia es susceptible de comprobación empírica. Se dan en la realidad de un modo unitario y total, no siendo confundibles con las personas que los constituyen.
Etimológicamente, masa aparece en el castellano entre los años 1220 y 1250 proviene del latín massa que significa “masa, amontonamiento, pasta”, es decir, un todo homogéneo, indiferenciable en sus componentes y amorfo en sus contornos, y solamente comprensible en su sinteticidad. Masa es un término más “masivo” que muchedumbre o multitud (del latín multus, muchos)
No hay que pensar que fueron únicamente los primeros teóricos de este fenómeno Freud, Le Bon, Mac Dougall o Trotter, sino que también sabios de la antigüedad, los clásicos, ya utilizaban vocablos similares para referirse a las masas. Los griegos hablaban de “polloi”, y los romanos, de “multitudo”, es decir, en ambos casos, de los muchos, la mayoría; o bien se utilizaban algunos de los términos despectivos para la muchedumbre como turba, palabra empleada por Polibio para referirse a la democracia de masas en estado de desorden civil.
Desde la antigüedad, se viene insistiendo en la peligrosidad de las masas. Solón consideraba que un ateniense era un zorro astuto, pero un grupo de atenienses era un rebaño de ovejas. Por su parte, Federico el Grande confiaba en todos y cada uno de sus generales tomados individualmente, pero los describía como locos cuando estaban juntos en un consejo de guerra. No obstante, esta perspectiva dominante no fue la única. Así el propio Aristóteles afirmaba que cuando las gentes se reúnen en buen número tienen una facultad colectiva de juicio que les da el don de la superioridad, convirtiéndose en personas capaces de ver todos los aspectos de una cuestión u de alcanzar una conclusión justa. Es más, Aristóteles y distinguía claramente entre las asambleas populares bien ordenadas y las muchedumbres agitadas por demagogos.
A modo de disparador, un ejemplo histórico en la Argentina, para introducir el fenómeno de masas.
En 1978 aparece la revista Humor en Argentina que con humor satírico se convirtió en el medio más crítico hacia la dictadura

Martes 30 de marzo de 1982: la CGT organiza una huelga masiva.

El gobierno de Galtieri parecía desmoronarse en medio de la impopularidad de la dictadura. Las consignas fueron "Paz, Pan y Trabajo". Una brutal represión arrojó
heridos y 4000 detenidos en todo el país.En Buenos Aires, la Plaza de Mayo reunía a miles de personas pidiendo por la salida de Galtieri del poder.
El viernes 2 de abril de 1982, los diarios anuncian que las Islas Malvinas han sido recuperadas.

El Gobierno busca dar un golpe de efecto en la sociedad, y a pesar de "ocupar las islas para negociar”, el estallido entusiasta de la gente, los lleva a “ocupar para combatir”. Al día siguiente del desembarco Margaret Thatcher anuncia el envío a las islas de una poderosa flota británico.
Tapa de la revista Gente, mayo de 1982

Esto fue parte de la propaganda de triunfo que implementaron los militares con ayuda de algunos periodistas. En la Argentina, mientras las noticias hablaban de una victoria del ejército argentino, los medios europeos afirmaban lo contrario.
Escena 1
Recuerdo un chiste gráfico de la Revista Humor, de aquel entonces.
El presidente Galtieri, tambaleante, borracho, con hipo, hallándose en el palco presidencial de la Casa Rosada, dirige su discurso al pueblo argentino: “El Proceso Militar…” y éste le responde con silbidos, y palabrotas.
A continuación, continúa: “Porque las Malvinas “…y el pueblo aplaude.
Así se suceden las gráficas, con idéntico esquema, hasta que en el cuadro final, Galtieri, se da vuelta y dirigiéndose a sus compañeros de palco, les dice:
¡Qué manga de ciclotímicos! ¿Quién los entiende?

Ambas movilizaciones, la del Paro Nacional y la de Malvinas, entonaron consignas bien diversas. La multitud cantaba “Ya saben todos que Malvinas está de moda, la Reina llora, la Reina llora” y “el que no salta es un inglés”. Hubo otros cánticos: “Las Malvinas son de los trabajadores, no de los torturadores” y “las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también”.
¿Cómo fue posible que la misma gente que había sido reprimida en la huelga del 30 de marzo, tres días después, apoye la recuperación de las Malvinas? ¿Cómo pasaron de gritar “se va a acabar/la dictadura militar” a entonar “se acabó/se acabó, la colonia se acabó”?
Bárbaros, influenciables, irracionales, incultos, respondería Le Bon, a la “ciclotimia” del pueblo argentino, en un hipotético diálogo con Galtieri (ideológicamente afines, si sumada a la tradición militar de Le Bon, podemos entrever el sesgo totalitarista de sus escritos)
Gustave Le Bon (1841-1931) publica “Psicología de las masas “, en 1895, dedicado a su condiscípulo Ribot, como respuesta a la Comuna parisina de 1871.
Las ideas de Le Bon no eran originales. Tomó prestados la mayor parte de sus argumentos sin citar su origen, de autores alemanes que compartían el enfoque de la Psicología de los pueblos (Wundt), del pensamiento criminológico y psicosocial contemporáneo desarrollado en Italia (Lombroso, Sighele), de las tesis nacionalistas de otros pensadores franceses de su época (Gobineau, Tarde), e incluso de médicos como Pasteur y Koch (de ellos tomó la idea de contagio). De hecho, Sighele (1898) acusó públicamente a Le Bon de plagio.
Cuando Freud lo aborda en 1921, en su artículo “Psicología de las masas y análisis del yo”, (conjunción de “grupo” y “yo”, largamente ignorada por el psicoanálisis) ya había más de una veintena de ediciones publicadas en Francia de la obra de Le Bon.
Marie Langer, en 1974, en una clase en la Universidad Nacional de La Plata, refiere:
“Psicología de las masas” tiene su origen ya alrededor de la época de 1917 –revolución en la Rusia Zarista y surgimiento de la U.R.S.S.-. El ejército y la iglesia, muy reaccionarios en esa época, son los motivos de preocupación de Freud, aunque no lo explícita; preocupación acerca de lo que pasa en las masas y el miedo a las masas. Freud era humanista, era liberal. En esa época, ser liberal era honroso y Freud fue uno de los últimos humanistas. "
Contextualizando también las condiciones históricas de producción de ese período, cabe la menuda mención de la primera guerra mundial, de 1914 a 1918. Freud tenía dos de sus hijos incorporados al ejército. Tiene lugar también, la caída del Imperio Austrohúngaro, en 1919.La posguerra había sumido a Austria en la más absoluta miseria.
Detengámonos en el título
Masa en alemán (mass) alude tanto a los pequeños como a los grandes grupos. El paralelo entre ambas formaciones, masa y yo, es anunciado desde el título.
Si retomamos la doble función y estatuto que Freud en “Introducción del Narcisismo” otorga al Sujeto, en tanto fin para sí mismo y participando de una cadena independientemente de su voluntad, podemos inicialmente, afirmar que lo individual y lo grupal confluyen en el sujeto singular.
Esta idea es introducida desde las primeras líneas: en un mismo espacio psíquico coexisten y se oponen actos narcisistas y actos sociales. La búsqueda de satisfacción pulsional daría cuenta de lo primero; y los vínculos (Freud incluso menciona pocos y los más cercanos o cotidianos) no duda en denominarlos fenómenos sociales. El Otro integra el psiquismo ocupando posiciones en tanto modelo, objeto, auxiliar y rival, en este orden sucesivo, por lo que toda psicología individual es simultáneamente psicología social.
Este paralelo entre masa y yo, puede planteárselo en términos de semejanzas, puntos de contacto o de diferencia, incluso conflicto: sin embargo, en los inicios de la vida mental ambos se conforman y constituyen como una misma y única representación psíquica.
En cuanto al lazo social, éste se construye, no es un dato natural. Freud rechaza la idea de ser gregario, reemplazándola por la tesis de un ser de horda, cercana a la de Darwin.
El problema oposición individuo-sociedad, no está suprimido sino planteado con la hipótesis narcisismo-relación con el otro. El sujeto se constituye y opera en relación al otro.
La psicología de masas planteada por los autores que cita Freud, se basa en la noción de sugestión como explicativa del fenómeno colectivo. A esto opone Freud su tesis del amor.
Amor en sentido amplio, que no se opone a la sugestión sino que la incluye, Freud la explica bajo otro carácter: enlace libidinal. El acepta en general las descripciones de los fenómenos colectivos tal como lo formulan los otros autores, pero lo que define la intervención psicoanalítica es el aporte de otra interpretación autónoma, original, sobre la naturaleza psíquica de estos fenómenos. Se trata de dar fundamento al vínculo social.
Freud analiza las masas artificiales, propiedad que caracteriza debido a que se trata de grupos grandes en los que se ejerce una obligatoriedad, una coerción externa que imposibilita al sujeto salirse de ellas con facilidad: son el ejército y la iglesia.
Algunas reflexiones de Le Bon que no están en el texto freudiano:
“hemos entrado en la era de las masas que señala la irrupción legal de las masas en la política”. El factor racial ocupa el primer rango ya que “es más importante que todo lo demás, en las ideas y creencias de las masas” “una masa latina apunta al estado; la inglesa o americana a la iniciativa privada; la francesa a la igualdad…” “la diferencia de raza engendra distintas especies de masas y naciones”…” La masa es intolerante y femenina, las latinas son las más femeninas”.
Y en relación a lo femenino dice:
“En las más inteligentes razas hay un largo número de mujeres cuyo cerebros son comparables en la medida de la de los gorilas. Todos los psicólogos que estudiaron la inteligencia de las mujeres reconocen hoy, que ellas representan la más inferior forma de evolución humana, igual que los niños y los salvajes”.
“La inconstancia, ausencia de pensamiento y lógica e incapacidad de razonamiento existen en algunas distinguidas mujeres…” “que superen el promedio masculino es una excepción, como el nacimiento de un monstruo, por ejemplo un gorila con dos cabezas...” “el deseo de darle a ellas algo de educación y proponerle metas, es una quimera peligrosa”.

¿Cuáles eran las reflexiones acerca de las masas en el circuito académico argentino, de fines de siglo?
José María Ramos Mejía (1850-1914) escribe en 1899, “Las multitudes argentinas”. apoyándose en el texto de Le Bon.
Era un psiquiatra y político de fines del siglo XIX, de familia aristocrática, que fundó y presidió el Círculo Médico Argentino, promovió la creación de Asistencia Pública, creó la cátedra en Medicina de Enfermedades Nerviosas y publicó varios libros entre ellos “Neurosis de los Hombres Célebres en la Historia Argentina”, primer texto psiquiátrico argentino de 1878.
Son años de corrientes inmigratorias europeas, los hospicios se veían atestados de inmigrantes. La combinatoria “dinero y lucro”, era explosiva; la sed de oro de italianos, españoles, conllevaba indefectiblemente a la “locura del inmigrante” para este autor.
Ramos Mejía, coincidía con Le Bon en que la acción de una multitud o bien respondía para él a un retorno del salvajismo, del primitivismo de la especie, o bien (y en esto se diferenciaba) era signo de emancipación contra la servidumbre.
Como discípulo superó ampliamente al Maestro, en dos cuestiones.
Mientras para Le Bon, cualquiera, aun el hombre más culto, al estar en masa realiza una regresión mental a la barbarie, se transforma en un bárbaro, como un efecto propio de cualquier multitud, dada la conformación de un “alma colectiva”, Ramos Mejía, extrema la perspectiva aristocrática y elitista de Le Bon, y no cualquiera puede formar parte de una multitud, sino que se necesita una estructura mental previa específica para integrarla:
El verdadero hombre de la multitud ha sido el individuo humilde, de conciencia equívoca, de inteligencia vaga y poco aguda, de sistema nervioso relativamente rudimentario e ineducado”
Sobre la condición femenina de la masa, Ramos Mejía la multiplica. Considera que la masa, no solo es mujer, sino una prostituta que se entrega ciegamente a su señor. Y aun cuando un buen vecino, intente salvarla, ella, haciendo caso omiso, insistirá por más.
Y en relación a esto último, la sumisión, como el ejemplo de la prostituta con su cliente, retomaremos esto.
Freud habla de pulsiones inhibidas en su fin, de identificación, amor, en el centro de los lazos que ligan a los miembros con el líder.
Sitúa al líder como condición de masa, en base a la creencia, la ilusión de cada uno y todos, de ser amados por él.
En el vínculo que establece con sus liderados, dirá Lewcowicz desde una perspectiva histórica:
“las figuras que adopta el liderazgo, son muy diversas. El vínculo despótico se establece cuando el saber del líder (que puede ser racional o carismático en su estilo) se impone integralmente sobre el de los liderados. El vínculo didáctico se establece cuando el saber del líder se transmite a los liderados por la vía del aprendizaje. El saber del maestro se transmite hacia abajo, pero hay sólo una usina de saber, un sólo centro desde el que se difunde. El liderazgo interpretativo (característico de la asamblea ateniense) parte del hecho de que nadie sabe a priori cuál es el mejor curso de acción. Por eso se ha llamado a la asamblea…”
Líder, el Otro con mayúscula, subrogado paterno, autoridad simbólica; el otro que opera a la manera de modelo en la identificación lo que da cuenta de la distancia y asimetría que luego se establecerá en cada yo de los miembros de la masa respecto al líder.
El fenómeno de obediencia en la pertenencia a una masa, que también tiene lugar en la sumisión del enamorado sufriente, en la docilidad del hipnotizado, en lo displacentero del síntoma, en la fascinación del alumno, discípulo, seguidor por el Maestro.
Escena 2
Del film “El Gran Dictador” de Chaplin, (1940), en el que Astolfo Hynkel, toma en sus manos un globo terráqueo, dice: “Cesar o nada…emperador del mundo…mi mundo” y danza al compas de Lohengrin de Wagner, con el globo terráqueo hasta que explota. Cortejo narcisista del tirano de Tomania, fascinación consigo mismo y el poder.
http://www.youtube.com/watch?v=3ufGTd1Hpfg
En la masa, cuanto del consenso, de un único discurso, se anuda con el silenciamiento de la voz propia; una sola voz, la del Líder acallando las voces del resto. Masoquismo, temor al padre, líder, hipnotizador.
Escena 3
Slavoj Zizek, en el documental “Manual de cine para pervertidos”, (2006) de Sophie Finnes,(ver link http://lafuga.cl/articulos/el_cine_segun_slavoj_zizek/)
da cuenta del estatuto de la voz en diversas películas, entre ellas, en la escenificación de Chaplin en los discursos en “El Gran Dictador”.
Solicita al espectador que cierre los ojos, se centre en la voz de Hynkel; señala que la voz funciona como objeto autónomo parcial, órgano sin cuerpo, que se automatiza e independiza del cuerpo y el portador, la voz, en su dimensión traumática.
http://www.youtube.com/watch?v=cq9u5KUHFVU

viernes, 3 de abril de 2009

TEÓRICO 1 , S.ISIDRO, 25/3/ 2009.

INTRODUCCIÓN
Si nombrar da existencia a las cosas ¿Qué sucede cuando no hay palabra que nombre? ¿Significa que las cosas no existen?
Rastreando la etimología del término grupo, Anzieu, psicoanalista de grupos francés, destaca que en las lenguas nativas no existía vocablo alguno para denominar asociación de personas que comparten un objetivo común. Como reunión de personas asociados por algo común recién aparece en el siglo SXVIII, en el momento de constitución de la subjetividad moderna.
Semejante al concepto de niño, ausente en la sociedad feudal, cuya construcción fue tardía.
Por lo tanto, ¿No había niños o grupos humanos cuando siglos atrás no se disponían de vocablos para denominarlos?
Grupo deriva del italiano “Groppo scultórico”, conjunto de personas esculpidas o pintadas. Esta expresión, “Groppo scultórico” aparece por vez primera cuando las esculturas pasaron del Medioevo (que se hallaban integradas a los edificios) a independizarse de los mismos, asentándose en plazas y atrios en el Renacimiento, de modo tal que para observarlas debía hacérselo en ronda o círculo (groppo alude a círculo y a nudo)
En esta línea, desde nuestro contexto social, cotidiano, un artículo reciente de la Nación retoma una conferencia dada en el VII Congreso Psicoanalítico Argentino, en el 2008, en Córdoba.
El Titular dice: “Ignorar al otro, un signo de estos tiempos”, expertos en salud mental debaten sobre las razones que llevan a los argentinos a olvidar que LOS OTROS… ¡SON PERSONAS!
Algunas apreciaciones del artículo:
El otro, el semejante, el prójimo, aparece desdibujado como si sus fronteras fueran invisibles…
Los vínculos tienden a hacerse cada vez más instrumentales,
El otro pierde su carácter de semejante para convertirse en cliente, rival, o sencillamente un instrumento para obtener algo….
Un apartado del artículo, sintetiza: individualismo extremo.
Ausencia del vocablo para denominar grupo, en el lenguaje; ausencia de la existencia del semejante, el otro no existe, es transparente, desde lo social.
Y ausencia de formación académica en teoría y técnica en grupos, en las facultades de psicología en la actualidad.
L a carrera de Psicología tiene una única materia de Grupos, introductoria, cuatrimestral en sus cinco años de Licenciatura. Se asocia en contenidos curriculares a Psicología Social que la precede y a Psicología Institucional que la sigue.
En los últimos años, tanto en la UBA como en otras universidades del país, se fue desalojando esta materia en la formación del psicólogo, pasando de ser anual a cuatrimestral, inclusive, de cursarse finalizando 4to o 5to año pasó a ser ubicada en el 2do año, con las dificultades que esto acarrea por la complejidad que supone la conceptualización y técnica de grupos.
Generaciones de psicólogos recibiéndose sin formación en grupos, aun cuando en el mercado laboral proliferan las propuestas y dispositivos grupales de toda índole, demandas de espacios grupales, territorios profesionales a ocupar.
Partimos del vacío para poder, a partir de la nada, engendrar sentidos. Este primer teórico empieza siendo una página en blanco que habrá que escribir….
N o necesariamente responde a lo mismo este vacío de contenido académico en la facultad, con que históricamente no hubo vocablo alguno para denominar grupos, con la inexistencia o transparencia contemporánea del Otro.
Puntualizo: desde lo académico, queda excluida en la preparación teórica y práctica del psicólogo que ejercerá su profesión (ligada al ser humano, a su comportamiento, a la salud mental, al sufrimiento psíquico, al inconsciente; el objeto de estudio de la psicología no es unívoco) la obviedad que los grupos existen. Son un hecho, conforman una realidad específica. Nos conformamos en y por los grupos. Nacemos en grupo, crecemos en grupos, vivimos en ellos, junto a otros, gracias y a pesar de otros, nos vinculamos permanentemente. Nuestra subjetividad se construye a partir de lo grupal, en la intersubjetividad. Lo social es texto de subjetividad, desde la perspectiva del psicoanálisis.
Anzieu dirá que el grupo evoca el peligro de la pulsión, entraña deseos, fantasías, prohibiciones que en los grupos vamos a buscar o intentamos satisfacer. Históricamente, sectas, logias, reunidas en secreto, muchedumbres haciendo público su malestar, han sido objetos de persecución o censura. En la dictadura en la Argentina, del 76 al 83, se prohibió la reunión de hasta tres personas juntas; el solo hecho de agruparse era delictivo.
En los círculos académicos, convengamos que los objetos de estudio se erigen de acuerdo a imperativos de la época en los que se intenta dar respuesta a determinados interrogantes. O bien, con la caída de paradigmas científicos, se reformulan otros: estrictamente hablando, la teorización y práctica de grupos fue resultado de una determinada demanda social, en vísperas de la 2da guerra mundial.
Empieza en relación a la antinomia individuo-sociedad en el siglo XIX, con la polémica entre el sociólogo Durkheim y Tarde, nominalismo-realismo; continúa a fines del siglo XIX y principios del XX, con el apogeo de movimientos de masas, en búsqueda de logros sociales, (el anarquismo, el 1ero de mayo, el socialismo), con teorizaciones en relación a la masa, como veremos en Freud y otros autores.
Y finalmente con la creación de la psicología social nace una disciplina articuladora en lo individual y lo colectivo, de la mano, de pedidos de respuesta sobre que son los grupos, como se construyen, ofertar curas posibles, capacitaciones, por medio de la reflexión, la creación de técnicas y de dispositivos grupales.
Por ello, de mediados del 50, hasta el 70, inclusive, hubo en el medio psicoanalítico argentino un gran apogeo de prácticas grupales, con la respectiva reflexión teórica. En el 70, el contexto argentino político con la represión militar y la estricta prohibición de las asociaciones grupales estimuló, posiblemente a partir de la prohibición, su producción.
Pichón Riviere, el mayor representante en la Argentina y otros tales, como León Grinberg, Marie Langer, Armando Bauleo, Juan Carlos De Brassi, Marcos Bernard, Isidoro Berenstein, Janine Puget.
Cabe destacar, asimismo, que aun dentro del mismo círculo psicoanalítico, el ejercicio y teoría en relación a los grupos ha sido altamente desestimada, particularmente por la escuela psicoanalítica francesa. El debate se centra si configura o no el “grupo”, un objeto de estudio pasible de ser abordado por el psicoanálisis. Ello se infiltra en nuestra facultad con el apogeo de Lacan en la década del 80 en nuestra institución, (entiendo que hasta la actualidad) con la fuerte impronta psicoanalítica lacaniana, desde la clínica individual que oferta esta institución.
¿Qué estatuto tiene el otro, el semejante?, Qué estatuto tiene el vínculo en la posmodernidad?
Pareciera haber una correlación directa (y paradójica también) entre el sólido narcisismo social, (individualismo extremo simplifica el diario) y aun así, una proliferación de todo tipo de dispositivos grupales, tales como talleres, grupos de reflexión, capacitación en empresas, en colegios, grupos artísticos autogestivos, etc. Y en la era de Internet se multiplican los contactos, las comunidades virtuales, los blogs, el foto log ¿es esto hablar de lo mismo que vínculos y grupos?
Esta materia recorre distintas perspectivas ligadas tanto a la pregunta óntica ¿Qué es un grupo? y la epistémica, a saber, ¿Cómo se fue construyendo el conocimiento en relación a los grupos?
Grupos por un lado y lo grupal por otro, términos no coincidentes, por cierto.
Un articulador conceptual por excelencia en la cursada, es la tesis de doctorado de Romero que trabajarán en prácticos. Consiste en una propuesta para definir el grupo como objeto de estudio y como concepto, planteada en términos de Modelo, (M.OF.A) en el cual aparecen volcados todos los conceptos que atañen a los pequeños grupos, por él seleccionados.
¿Qué son los grupos?
Hay tantas definiciones como autores y marcos referenciales que los abordan. Una advertencia: no es el propósito de la cursada, la memorización de definiciones ni congelar sentidos. Si se plantea como objetivo, por cada autor que define grupo, poder rastrear que concepción de sujeto encierra, lo que conlleva también a que tipo de práctica sostiene, que interrogantes intenta responder , cuales han sido las condiciones sociales, históricas, intelectuales de su producción teórica, que nuevas reflexiones abre y que limitaciones tiene su propuesta.
En “Poética del Vacío “de Hugo Mujica, reflexiona:
“Hay palabras que cubren lo que nombran, lo identifican a ella: son la lápida de la identidad. No nombran, amordazan…otras desnudan lo nombrado; ahondan lo que nombran, piensan: ahondan nombrando”.
Lápida de la identidad si congelamos definiciones, estribillos, ideas; ahondar nombrando, en cambio supone un ejercicio del pensamiento reflexivo y crítico.
Escena 1
Una pareja concurre a terapia, en la serie “In Treatment”. Esta serie nace de “Be tipul” creada en Israel y recreada por el director de cine, Rodrigo García, talentoso hijo de Gabo García Márquez.
¿A quién escucha el terapeuta? ¿ Al que monopoliza la sesión, al que se queja más, a cada uno, sucesivamente? Esta pareja ¿conforma un grupo o no? ¿Quién o quiénes son los pacientes? ¿El más ofuscado, el que mayor transferencia positiva despliega con el terapeuta, el marido, la esposa…?
¿Qué se escucha desde el lugar del terapeuta? ¿Lo que dicen, como lo dicen, lo que grita solo uno, lo que calla el otro, el argumento más impactante, las emociones enredadas, el síntoma, la demanda, en singular, en plural?
El paciente es la pareja; Ni uno ni el otro, sino el tercero que conforman juntos que se llama pareja. Se escucha el vínculo, los engarces, buenos, malos, estereotipados, o no, alianzas, pactos, acuerdos, lo que vincula o desvincula a ambos; ni uno ni lo otro, sino simultáneamente lo uno y lo otro. La pareja conforman un grupo.
Otro tanto podríamos plantearlo en caso de entrevistas familiares o terapia familiar que no es lo mismo.
Escena 2
Un psicólogo atiende ocho pacientes de afecciones diversas, (depresión, ataques de pánico, etc.), en una institución psiquiátrica, en el contexto de hospital de día. Las instituciones psiquiátricas abaratan costos y tiempo, de esta forma y el psicólogo, abarata calidad de atención desplegando su absoluta ignominia respecto a la técnica de grupos e insensibilidad por cada uno de los presentes. Interroga uno a uno, por vez; cada paciente espera su turno para hablar. Se conforma una suerte de soliloquio, junto a otros, entrevistas individuales pero en co-presencia. Monólogo colectivo, dirían los psicopedagogos aludiendo al momento evolutivo del juego infantil, en el que los niños de 2 años, juegan junto a otros pero no con otros. Se trata pues de una ficción terapéutica. Pero no es grupo terapéutico.
Tal vez uno de los puntos que hay en común en ambos ejemplos, (además de varias variables en las que no me detendré), es el desconocimiento en cuanto a poder distinguir cuando hay grupo y cuando no lo hay. Alude directamente a la conceptualización de grupo, que procesos, mecanismos, dinámicas. ¿De cuales categorías conceptuales debemos valernos para definir grupo como concepto y en función de ello, delinear la intervención terapéutica?
¿Hay grupo?, ¿no hay grupo? Puede ser una falacia plantearlo así. En todo caso el grupo se va construyendo, va siendo.
Un paralelo con la génesis del yo es válido para pensar la constitución de los grupos, el pasaje del agregado al grupo, ya que el yo no está desde el vamos, sino que se construye. Un nuevo acto psíquico tiene lugar a partir del cual se pasa del autoerotismo al narcisismo y allí adviene el yo. No hay nada semejante al yo en el inicio.
Freud establece versiones diferentes y hasta antinómicas del concepto del Yo. En “Proyecto para neurólogos “y algunos párrafos de “El Yo y el Ello”, lo homologa al Yo de la filosofía clásica y la psicología tradicional. Es el Yo cartesiano, el Yo de la conciencia y el conocimiento, con funciones a aplicar (memoria, atención, percepción, control de la motilidad y pensamiento) según las circunstancias. Es el Yo-Función
El mismo Freud en “Introducción del Narcisismo” plantea un Yo diferente, asimilable a la concepción de la filosofía oriental, que plantea el Yo en términos de engaño, ilusión, mero acto de imaginación. ; el Yo es un nuevo acto psíquico, tomado como objeto de amor, un Yo catectizable, libidinizable y por lo tanto sexual, que adviene en un momento lógico, posterior, por identificación. En “El Yo y el Ello”, postula al Yo como un entrecruzamiento de identificaciones que lo sobre determinan. Yo placer purificado en términos freudianos, Yo Ideal según la distinción que hiciera Lagache, Yo-Representación, configurado en términos de unidad imaginaria.
En el inicio tampoco hay nada semejante a un grupo; un observador inexperto, un sociólogo, incluso, un psicólogo, ¿porque no? podría determinar que está frente a un grupo cuando en realidad solo se trata de reunión de personas, agregado de individuos, suma de personas con una tarea en común…pero no grupo.
Pero ¿que nuevo acto psíquico debe agregarse parafraseando a Freud, para que se constituya un grupo? Siguiendo el paralelo con la génesis del yo, evidentemente lo libidinal debe introducirse. Cada quien, que conforma ese agregado o reunión de personas catectizará a esos otros y al hacerlo, irá construyendo paulatinamente una representación interna de ellos en términos de conjunto, de totalidad: uno más uno, más otro, más algunos, más el resto y finalmente todos. Esa libidinización operará bajo la modalidad de catexis narcisista, en función de lo que hay en común, (o creo al menos que hay en común con el otro), de las semejanzas. Lo que se pone en juego, se trata de libido narcisista. Recordarán que Freud no plantea una teoría monista de la libido, sino que distinguió dos modos de catexis, la libido yoica o narcisista y la libido objetal.
La familia es la primera representación interna de grupo que se inscribe en el psiquismo del sujeto y se reactualiza en el aquí y ahora en todos los grupos en los que el sujeto irá participando. Esto lo trabajarán en prácticos en términos de criterio intrasubjetivo, por la razón que es una operación intrapsíquica, singular, que tiene lugar dentro del sujeto. Que posibilidad, deseo, necesidad, (o como prefieran llamarlo) tiene cada uno de investir a esos otros, hasta conformarlos como un todo que será internalizado como tal y derivará en grupo interno.
Y esa representación interna de grupo asume las mismas características que el yo ideal: es una totalidad unitaria imaginaria e ilusoria. Ficción de unidad que solo el aporte narcisista puede crear.
Esto es una simple introducción sobre la constitución de los grupos pequeños, al trabajar Freud veremos que otro tanto sucede en la conformación de las masas.
En el modelo de Romero quedan planteadas dos escenas grupales: orden de lo determinado llamada escena uno, que es observable, manifiesta y otra, la escena dos, latente, que determina la primera.
Escena 3
Del director polaco, Laszlo Martok, el film “Bajo la mesa” de 1960.
“La historia del film se desarrolla durante una cena…” “En la parte superior de la pantalla, sobre la mesa, suceden hechos evidentes, racionales, diurnos,… “ “los personajes dialogan…el vestuario, discurso, maquillaje iluminación son groseramente naturalistas”…
”Mientras tanto, en la parte inferior de la pantalla, se nos presentan sucesos oscuros, pasionales, nocturnos que acaso desmientan lo que se dice en el distrito superior”… “los personajes se mueven guiados por impulsos, actos provenientes de fuentes irracionales…” “la temporalidad al inicio organizada en forma simultánea en ambos foros, acaba por quebrarse y fluye en distintas direcciones; debajo de la mesa se ven piernas de alguien que no llegó, cerca del final, la mitad inferior muestra la infancia de los personajes, con guardapolvos, pantalones cortos...”
“Finalmente la dualidad de códigos es percibida no solo por los espectadores, sino también por los personajes…”
“En el sorprendente desenlace, el mozo retira la mesa y desaparecen las fronteras entre conciencia y subconsciencia, los rincones más secretos del alma reciben una luz repentina…” “…el estudiante formula la misma pregunta dos veces, primero arriba, después abajo.”
“La censura resolvió prohibir la mitad inferior, la parte de arriba se estrenó en el cine Ocean y fue un éxito comercial… quedó una película diurna, realista, convencional y finita.”
Espacio real y espacio virtual, dos legalidades temporales, dos sistemas de códigos distintos, dos escenas que coexisten pero con distinta trama. Metafóricamente aludo a la clásica y consabida división freudiana: consciente,-inconsciente, dos tipos de funcionamiento mental y legalidades psíquicas que conviven en un mismo grupo.
A las nombradas, se suma una cuarta ausencia: la cinematográfica, dado que esta película no existe, es solo una travesura literaria de Alejandro Dolina.








Freud
P. Riviere
Ezriel
Bion
Anzieu
Piera Aulagner
Kaes















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jueves, 2 de abril de 2009

Los Lunes al Sol , Apuntes desde Piera Castoriadis- Aulagner (1)”

Lic. Cintia Rolón
septiembre 2008
El objetivo de este teórico es introducirnos en el pensamiento de Piera Aulagner, específicamente en aquellos desarrollos que constituyen aportes en lo que incumbe a esta materia. A diferencia de otros autores, tales como Pichon Riviere, Wilfred Bion, Didier Anzieu, o René Kaes, que trabajaron en grupos, por lo que sus teorizaciones son consecuencia de este quehacer, Piera Aulagner se abocó a la clínica de la psicosis, sin intervenir en la práctica grupal. La propuesta de analizar “Los Lunes al Sol” desde la mirada de esta autora, apuntará a sus contribuciones, ligadas a su concepción de Sujeto, del Yo, de Identificación, Ideal del Yo y Narcisismo. La problemática que esta película presenta será abordada desde una visión parcial y no integral conjugando otros autores y desarrollos que hemos visto, entendiendo que los aportes dan cuenta de contribuciones en algunos aspectos, pero no en todos.
“El Yo quiere creer, necesita creer, que su existencia tiene sentido…” Piera Aulagner
La Realidad es para Piera Aulagner otra instancia, que impone al Sujeto, exigencia de trabajo psíquico (2).Es la que posibilita el desarrollo de los tres funcionamientos psíquicos que plantea en su metapsicología (3). No teniendo un enfoque estructuralista, esta autora privilegia la singularidad del Sujeto frente a los acontecimientos históricos que atraviesa (4). Atravesamiento, supone distintos sujetos atravesados por iguales eventos, a los cuales cada uno dará su impronta, ya que lo histórico social los produce de una forma no homogeinizante, debido a que la psiquis reinterpreta las significaciones imaginarias. Lo Histórico Social se instaura a través de prácticas y discursos que transmiten deseos, prohibiciones e Ideales.
El film comienza con escenas del cierre del Astillero Aurora, en Vigo, España, con el despido de doscientos empleados y el enfrentamiento de las fuerzas públicas, con la consiguiente represión a las manifestaciones de los trabajadores.
1-“Los lunes al Sol”, es un film español del 2002, cuya dirección y guión estuvo a cargo de Fernando León de Aranoa.
2- La exigencia de trabajo psíquico, Freud lo propone como exigencia de la pulsión y en Kaes, está planteada como exigencia de la intersubjetividad
3-“Los tres procesos se ponen en marcha por la necesidad que se le impone a la psique, conocer una propiedad del objeto exterior, propiedad que el proceso anterior ignoraba, …” Piera Aulagner, La Violencia en la Interpretación, Buenos Aires: Amorrortu editores, 1991.
4-La relación del Yo con la Realidad lleva a esta autora a la idea de plantear un “yo historiador”, cuya historización depende del proceso identificatorio.
Lo Histórico-Social, es el eje inicial que he seleccionado, conjuntamente con el planteo inaugural de la película, que el Director guionó, teniendo como antecedente real el cierre de Naval Gijón, en Asturias, y la trayectoria de protestas obreras de dos sindicalistas (5) Se trata de la reconversión industrial que tuvo lugar en España, a principios del ochenta, tras la muerte del dictador Franco. Con el fin de garantizar mayor competividad y ajuste entre la oferta y la demanda, se desmantelaron industrias pesadas (entre ellas, minerías, astilleros navales) cerrando instalaciones y formulando medidas laborales de despidos, regulación de empleos temporarios, etc. Posteriormente, en 1986, España se integra a la Unión Europea. Esto plantea una segunda reconversión (1991) .Entre muchas condiciones a las que este país accede, está la que Bruselas le impone de disminuir la construcción naval.
Los protagonistas son un grupo de hombres: Santa, José, Lino, Amador, Rico, Reina. Comparten como rasgos comunes, el género, la pasada experiencia en común laboral, el despido del astillero. La amistad actual entre ellos, se entrama con las consecuencias que dicho despido ha acarreado en cada uno respecto a sus vicisitudes personales, familiares, laborales, de vida, en general.
El Yo deviene dando a su pasado y futuro un sentido, elige un proyecto identificatorio y una interpretación de su historia, reelaborándola sin cesar. Adviene siendo su propio biógrafo, escribiendo su historia libidinal e identificatoria. (6)
Piera Aulagner indaga, amplia y renueva cuestiones freudianas, particularmente aquellas que atañen al yo, la realidad, el pensamiento, el narcisismo, la identificación. En relación a ésta, abre el juego, desarrollando conceptos tales como enunciados identificatorios, identificante-identificado, principio de permanencia y principio de cambio, conflicto identificatorio, proyecto identificatorio, todos ellos bajo un denominador común que es el trayecto identificatorio (7).
5-Cabe mencionar que Juan Manuel Martínez Morala y Cándido González Carnero, sindicalistas que inspiraron la trama de este film, fueron encarcelados en el 2005 por haber roto, en medio de una protesta laboral, una caja de conexiones del sistema de control de tráfico por vídeo, con una condena de tres años. El rechazo social a esta condena, sumado a gestiones de indulto, ocasionó la liberación de los mismos.
6- Aulagner metaforiza diversas “profesiones” al Yo: constructor e inventor de su ontogénesis psíquica ( historia libidinal e identificatoria), aprendiz de historiador y biógrafo, buscador de causalidades; escritor en tanto autor del libro de su vida (cuyos primeros capítulos no son de su autoría, en los orígenes de su constitución psíquica) juez , abogado, fiscal y acusado de su propio proceso en la rendición de cuentas final del conjunto de actos que han compuesto su existencia y en la exigencia de verdad que reivindica para su discurso sobre la misma; administrador de su capital libidinal en la repartición de las catectizaciones que subyacen al proceso identificatorio.
7-“Lo propio del trayecto identificatorio (…) es no quedar nunca cerrado, pero tiene que poder anclar en un punto de partida para que el viajero se oriente por él, descubra el sentido de la trayectoria (…): de donde viene, donde está detenido y hacia donde va.” Piera Aulagner, El Aprendiz de Historiador y el Maestro- Brujo, Buenos Aires: Amorrortu Editores, 1992.
Restituye también ideas no abordadas o desechadas de buena parte del pensamiento psicoanalítico contemporáneo. En relación a esto último y en función de lo que nos convoca, destaco las siguientes:
-Plantea una sucesión cronológica en la constitución psíquica, en la que el conjunto social antecede a la llegada del infans. “Lo propio del Yo es advenir en un espacio y a un mundo cuya preexistencia se le impone.”
-Amplia otra dimensión de Sujeto social, no solo ubicado desde el Superyó. “Lo Social se juega en la escena extra-familiar.”
-Lo Inconsciente no se reduce a lo intrapsíquico, sino que reviste también el registro de lo vincular y social.
-el Sujeto adviene en un espacio relacional, la producción de la subjetividad se despliega en relación a un Otro Cultural.
-Si el Yo deviene objeto por identificación con otros significativos, solo puede pensárselo en relación a esos otros.
-Teoriza sobre el tiempo, particularmente el Futuro, el que se apuntala por el ambiente familiar inmediato, y en lo social, junto a los ideales compartidos. (Contrato Narcisista) (8)
De la mano de cada protagonista, asistimos a la crisis de identidad que sufren, como correlato de su desocupación laboral y por ende, la indefensión psíquica, vivencias de desamparo, desdibujamiento de sus referencias identificatorias, y antagonismos entre los Ideales Sociales y la imposibilidad social para acceder a los mismos que experimentan. Pérdida de trabajo que conlleva otras pérdidas que duelar, sepelios en vida de otros duelos que se suceden en cadena de espacios de pertenencias y referencia libidinales, que suponen todo tipo de reformulaciones intersubjetivas en el plano de lo social inmediato, lo familiar y lo intrapsíquico.
Pongo en relieve algunas pinceladas sobre los protagonistas: la ilusión que el Azar resolverá la incertidumbre material y psíquica se observa en José, que prueba jugar constantemente a la Lotería (9);
8-Winnicott es otro de los pocos psicoanalistas que lo aborda, también.
9-“Es en los juegos de apostar, y con el azar donde se reedita su antigua función mágico ritual. El que gana se convierte en favorito de la Diosa Fortuna; la indiferencia deviene mirada, la distancia se trastoca en abrazo. Ganar no se lo piensa como algo fortuito ni casual, sino recompensa. Por alguna oscura razón, el ganador ha sido tocado: es el elegido”. Graciela Scheines, Juegos Inocentes, Juegos Terribles, Buenos Aires: Eudeba, 1998.
La búsqueda infatigable de trabajo por parte de Lino, en la que él oferta aquello que no es ni posee: juventud, vehículo, conocimiento en informática, ropa aggiornada para la ocasión y falta de canas (10). La resistencia de Santa: su cruzada personal pero también social en el rechazo, por ejemplo, a pagar la Farola que rompió en medio de la lucha sindical. Su denuncia constante a través de la inversión y la ironía: las ocho mil pesetas le llevan a decir “les pago x echarme”, “moralmente para mi, esas pesetas valen cien millones…”. El “crecimiento mental” en él tiene lugar cuando posteriormente de pagarla, vuelve a tirar una piedra y romperla, reiterando el acto por el que había sido condenado a abonar una indemnización, en presencia de su abogado (representando la Ley) sin claudicar a su Ideal. (11). También cuando propone otra versión del cuento “ La Cigarra y la Hormiga”, fábula que Santa refuta ya que, además de adjetivar a la hormiga como una gran hija de p…al no querer asistir en el hambre y frío que sufre la cigarra, el relato no da cuenta porque algunos nacen cigarras y otras hormigas(12)
De lo anterior se desprenden dos escenificaciones de las propuestas de Piera Aulagner, tanto en sus formulaciones de Conflicto Identificatorio como el Contrato Narcisista.
El primero, se reabre cada vez que hay conflicto entre aquello que el yo es, aquello que esperaba advenir y aquello que cree haber advenido. Recordemos aquí que el Ideal del Yo (Proyecto Identificatorio) avanza en su construcción identificatoria invistiendo a otros que reemplazan las figuras parentales, de modo tal que las propuestas del Discurso Social devienen enunciados identificatorios.
10- Sobre la búsqueda de trabajo por parte de desempleados, en relación directa con la escasez del mismo, Vivianne Forrester se pregunta: “¿Acaso ser relegados cada día hábil, cada mes, cada año se habrá vuelto un empleo, una profesión? ¿Es ese un destino plausible, una manera recomendable de emplear el tiempo?”, Vivianne Forrester, El Horror Económico, Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 1997.
11-El abogado intenta consolar a Santa con expresiones que denotan lugares comunes, ya sea madurez, crecimiento mental; pero ateniéndonos a la concepción bioniana, crecimiento mental es la capacidad de pensar las experiencias emocionales, a través de la vivencia en sí y de los cambios catastróficos, que impulsan al ser humano a un devenir distinto del que era.
12- Otra ironía que bien se enlaza con el discurso de Santa, cuando él le pregunta al administrativo del Astillero que se niega a darle los papeles a José: “¿Y la vergüenza? dónde quedó la vergüenza?” También lo plantea Vivianne Forrester en la siguiente propuesta: “Se debería cotizar la vergüenza en la Bolsa: es un elemento esencial de los jugosos beneficios del capital que domina el mundo. Es un valor sólido como el sufrimiento que genera (...)”



El contrato narcisista, cuya ruptura afecta los soportes identificatorios, se visualiza en la encrucijada en la que los protagonistas se encuentran (13). Pertenecen a un conjunto social que no los reconoce, ni les asigna (o reasigna) lugares, ni los libidiniza, pero tampoco tienen ellos posibilidad de salirse de éste o dejar de pertenecer, salvo vía ensoñación diurna, como fantasea Santa, sobre el paraíso que supone él y pretende hacerle creer a otros, que es Australia (14)
Amador (su nombre de ficción sugiere, el que ama) muere por falta de amor. Es quien introduce el relato especular de los siameses de dos cabezas, de Siam, quienes se abrazan para nacer porque les da miedo, y después intentan separase, peleando: quien gana, se ríe porque el otro cae, sin poder comprender que también, por estar ambos pegados, él también está cayendo.
El Yo solo puede preservarse y preservar su propio funcionamiento en la medida que se reconoce como existente para su mirada y la mirada de los otros; ya no podrá preservarse, si no atribuye esa misma cualidad a los objetos que encuentra, que catectiza y de los cuales espera placer. Piera Aulagner formula que para que vivir forme parte de las posibilidades yoicas se necesitan cuatro condiciones, las primeras ligadas al yo materno en los inicios del desarrollo psíquico. Las siguientes son la catectización de un mínimo de referencias identificatorias y la catectización recíproca y mínima con otro Yo. Es necesario que, sobre la escena de la realidad externa, por lo menos otro Yo continúe siendo punto de amarre, de soporte de catectización, siendo la condición para que un fragmento de la realidad continúe siendo existente ante su mirada y para que él mismo siga siendo un existente, aunque solo fuera ante la mirada de un solo otro. Amador es abandonado por su esposa .Si el Yo está condenado a investir, cuando se opone a cumplir tal condena, sea ya por el sufrimiento que padece, (o su exceso, debido a las sucesivas pérdidas vividas, trabajo, vínculo con el objeto de amor), dará lugar a la desinvestidura, por consiguiente la irrupción de lo Tanático. (15)

13-En relación a los grupos secundarios, en términos de Kaes, un segundo contrato narcisista tiene lugar por la reactivación conflictiva del sujetamiento narcisista a las exigencias del conjunto, ya que el mismo puede estar en continuación, complementariedad u oposición con el del grupo primario.
14-Destaco el carácter universal y atemporal de las utopías, a la manera de las renacentistas, como “Utopía” de Tomas Moro o “La imaginaria Ciudad del Sol” de Campanella. Están fuera del mapa, del mundo y representan una sociedad feliz. Por ello, no es curioso que mientras Santa, español ciudadano del primer mundo, sueñe con irse a vivir a Australia, muchos argentinos soñaron con vivir en España, como sucedió en el éxodo emigratorio de tantos argentinos, en el 2001.
15-Todo triunfo de la pulsión de muerte se manifestará, según esta autora, en una “nada” en el conjunto de los objetos que constituían el capital representativo del S y en el conjunto de los soportes de que podía disponer su capital libidinal. Piera Aulagner, Condenado a Investir, Buenos Aires: Revista Psicoanalítica APA, Nro. 2-3, 1984.
-¿Qué tiempo?- pregunta Amador a Rico.
-El único que hay- le responde.
Todo el film plantea una atmósfera que nos introduce en otra temporalidad, lenta, pausada, sin puntuaciones ni distingos entre mañanas y noches, domingos y lunes, días laborales y los que no lo son. El empleo que cada protagonista hace tanto del tiempo interior, el tiempo cronológico, el uso del mismo que hacen los otros cercanos (esposas, amigos), el tiempo de la adultez, de los cuarenta y pico, el de lo nuevo, el que reitera lo viejo. Para esta autora, dado que no hay garantías para que persista el Yo en el tiempo, su tarea es ser capaz de pensar su propia temporalidad (16). Le hace falta pensar, anticipar y catectizar un espacio y tiempo futuro, ambos ejes íntimamente ligados entre sí en la producción de la subjetividad. Aceptar investir el paso del tiempo e investir también, nuevos espacios y destinatarios a los cuales demandar placer y reconocimiento narcisista: lo familiar, el medio escolar y la amistad entre pares, el campo social del que el Yo dice y aspira ser integrante, con los que comparte los mismos intereses, exigencias y esperanzas y el espacio abierto, lo macro-social. El Yo anhela conocer el futuro; desde el Ideal se investirá los proyectos del Yo.
El bar, cuyo dueño es Rico, nombre de fantasía sugerente ya que es el único que dispone de un bien material, constituye las coordenadas de reunión de este grupo de hombres. Lo que inicialmente supone ser un espacio informal, de ocio y tiempo libre, (como contrapartida del espacio formal que constituye el laboral) se transforma en el espacio emocional, de reflexión, compartido y de anclaje, en el que mayormente ellos desarrollan su cotidianeidad. El alcohol, acompaña siempre las tertulias (17).
16 “-… todo le demuestra al Yo que solo puede persistir tornándose otro, alterándose, aceptando descubrirse diferente del que era, y del que es en un ahora siempre efímero, siempre en movimiento…” Piera Aulagner, Los Destinos del Placer, Buenos Aires: Paidós Editorial, 2007.
17- Parafraseando a Freud: “… No solo se le debe (a la sustancia embriagadora) la ganancia inmediata de placer, sino una cuota de independencia ardientemente anhelada, respecto del mundo exterior bien se sabe que con ayuda del quita-penas, es posible sustraerse en cualquier momento, a la presión de la realidad y refugiarse en un mundo propio que ofrece mejores condiciones de sensación …” Sigmund Freud, El Malestar en la Cultura, Tomo XXI, Buenos Aires: Amorrortu Editorial. 1992.





La lucha sindical para impedir el cierre del Astillero Aurora se reactualiza en el debate que tiene lugar en el bar. Casi finalizando el film, conocemos el origen del conflicto que ocasionó el despido laboral de los protagonistas, y los distintos posicionamientos consecuentemente a los valores e ideales de cada uno, en relación a ello.
-Con nuestro trabajo, no…-dice Santa- conseguimos que la gente se entere
-La gente ya se olvidó – responde Reina
-Conseguimos estar juntos y eso Yo no lo olvido-replica Santa.
¿Cuál es el ensamble entre la memoria individual y su contrapartida, el olvido colectivo? ¿Y qué reconstrucción histórica resultará del interjuego de ambas? Construcción-verdad-historia, en tanto nociones inseparables del pensamiento freudiano, conllevan a la expresión de “… historiadores en busca de pruebas, es lo que somos, en nuestra singular historia libidinal…”en términos de Piera Aulagner.
Quienes firmaron el convenio de la Patronal fueron expulsados un año después que el resto de sus compañeros. La ruptura del lazo social generado entre los trabajadores del Astillero Aurora, no evitó que corrieran igual suerte que aquellos. “Y ahí ya no estábamos juntos…firmaste el despido de sus hijos, sus futuros puestos de trabajo, los perdieron…”reflexiona Santa.
El Trabajo, como institución, delimita territorios: geografías habitables o no, según se esté adentro o afuera. Quedar al margen de lo laboral eyecta a este grupo de hombres, a otros márgenes sociales.
Recreativos y deportivos, como observamos en la ficción de un rato de esparcimiento entre estos hombres que asisten a la cancha para disfrutar de un partido de fútbol. No desde la platea, tampoco desde la tribuna; si desde un espacio lateral en el que trabaja Reina como vigilador perimetral, ubicación que les impide ver el espectáculo completo, imaginando entre todos, quien y como, hizo el Gol. Si los goles son destrezas de exitosos, ellos, seguramente, no son los goleadores en este evento. Hasta el espectáculo del Gol, les está vedado.
Al margen del mercado financiero, en la escena del banco donde la esposa de José, solicita un préstamo. José responde: “Yo”, frente a la pregunta sobre el sujeto activo y quien es el aval. La conjugación entre el ser y el tener, (Yo no tengo…por lo tanto no soy…) (18) el cuestionamiento que José interpreta a su condición masculina, (el poder adquisitivo contrapone la polaridad potente - impotente) da cuenta de su reacción hostil:
18- En relación a esto, sugiero remitirse a “El Ascenso de la Insignificancia”, Cornelius Castoriadis, 1997

“¿Por no tener dinero somos retrasados mentales?”, pregunta José. En un efecto dominó en la discusión que mantiene la pareja, su esposa, le responde: “Ni casa, ni hijos, ni crédito, nada …y siempre lo mismo, ¡por el puto trabajo!”
Al margen del vínculo de amor: la esposa de Lino lo acompaña desde el silencio; la de José, Ana, trabaja y desiste hacia el final, de separarse de él (19); la de Amador, simplemente, lo abandona.
Acompañando las últimas escenas del film propongo algunas reflexiones.
Santa no guarda para sí el relato de los siameses de Siam que le contara Amador, en su oportunidad. En un intento de pensamiento y elaboración conjunta de lo que a todos les acontece, lo socializa y comparte con los demás. Estos hombres se agrupan como intento de procurarse a sí mismos, a través de los otros y junto a esos otros, (que a la manera freudiana, constituyen modelos, objeto, auxiliares, rivales, objetos y simultáneamente son Sujetos), un espacio libidinal e identificatorio, como posibilidad de tramitación, transición, sostén y refuerzos de su sentimiento de sí para abordar sus crisis de ruptura y continuidad de si.
Por otro lado, el transbordador Lady España metaforiza tal vez, en tanto producto de su trabajo (construcción naval), espacio flotante, y atendiendo su nominación, la situación de nadar a la deriva en el que los arrojó su país. En la escena final, tomarlo por manos propias, robarlo, intenta ser un acto de justicia y reivindicación (fáctica y simbólica) que este grupo se provee de reintegrar aquello que desde lo Social les fue privado.
¿Qué día es hoy? esta pregunta que insiste a lo largo del film, vuelve a reiterase como texto final. Tanto para Santa, José, Lino no hay a disposición calendarios ni almanaques para domesticar el tiempo, humanizarlo y transformarlo en historia, desplegándolo en las tres dimensiones de la vida humana: pasado, presente y futuro. ¿Cómo es vivir en un tiempo inconmensurable?
En “Dolor País, Silvia Bleichmar escribe, en relación a la crisis del 2001, en Argentina:
“El malestar sobrante está dado, básicamente, por el hecho de que la mutación histórica sufrida en los últimos años deja a cada sujeto despojado de un proyecto trascendente que posibilite, de algún modo, avizorar modos de disminución del malestar reinante. Porque lo que lleva a los hombres a soportar la prima de malestar que cada época impone, es la garantía futura que algún día cesará ese malestar, y en razón de ello, la felicidad será


19-Ana trabaja en una fábrica de enlatados de atún: está de pie toda la jornada laboral, manifiesta dolores físicos, como consecuencia de ello y huele a pescado, aun cuándo para su marido José, ella es una sirena.
alcanzada. Es la esperanza de remediar los males presentes, la ilusión de una vida plena cuyo borde movible se corre constantemente, lo que posibilita que el camino a recorrer encuentre un modo de justificar su recorrido.” (20)


20-Silvia Bleichmar parafrasea con la expresión Dolor País, un tecnicismo económico, muy difundido en los medios televisivos de aquellos años, que era “Riesgo País”. Dra. Silvia Bleichmar Dolor País, Buenos Aires: Libros del Zorzal, 2002.